El audio gana peso en hospitality y retail como parte del diseño, la experiencia y el negocio.
Tiendas de lujo, restaurantes, clubes privados y terrazas están tratando el audio como parte de la experiencia, no como un simple hilo musical. Varios proyectos recientes muestran cómo se integra en el diseño, qué retos plantea y cómo puede aportar valor al negocio.
De la música de fondo a la experiencia de marca
En un comercio o un restaurante, el sonido puede influir en cuánto tiempo permanece el cliente, cómo percibe el espacio y qué recuerda de la marca. No es una idea nueva, pero algunos proyectos empiezan a relacionar la inversión en audio con resultados de negocio.
El caso de Holt Renfrew, en Toronto, es un ejemplo. Tras instalar un sistema 1 SOUND en su planta experiencial, los grandes almacenes de lujo registraron, según los responsables del proyecto, un aumento de las ventas y de la actividad de eventos durante el primer mes. Posteriormente, decidieron ampliar la inversión a otra planta de su tienda insignia, de nuevo con GAV MGMT como integrador.
El caso apunta a que el audio de calidad puede defenderse ante el cliente con argumentos de negocio, además de técnicos.
Diseñar alrededor de la arquitectura
Uno de los grandes retos en estos espacios es conseguir que la tecnología no compita con el interiorismo. En Holt Renfrew, el equipo modeló la cobertura con el software de predicción 3D de 1 SOUND antes de la instalación y adaptó el sistema a la arquitectura y al recorrido del cliente, en lugar de recurrir a una distribución estándar. Los subwoofers de techo sobresalen apenas cinco pulgadas, unos 13 cm.
En el restaurante Born & Raised de San Diego, con capacidad para entre 200 y 250 comensales, los subgraves se ocultaron dentro de los bancos corridos y del mobiliario a medida. Los altavoces, por su parte, se fabricaron con acabados de madera y rejillas doradas para integrarse en el interiorismo de Basile Studio. En la azotea, altavoces de grado marino con componentes de acero inoxidable A4 316 llevan el sistema de sonido al exterior.
El londinense Maslow’s Kensington, un club privado que combina coworking, gimnasio y hostelería, planteó otro problema habitual: no había espacio para instalar subwoofers convencionales. La solución de Tateside fue integrarlos en piezas de carpintería y bajo un zócalo decorativo.
Cuando el altavoz es protagonista
No siempre se trata de esconder la tecnología. En la zona VIP de Selfridges, en Oxford Street, Tateside suspendió del techo dos altavoces Klipsch + Ojas kO-R1 de edición limitada como pieza central del lounge.
Queríamos usar estos altavoces icónicos como elementos de diseño intencionados, en lugar de esconderlos, explica Jack Cornish, director técnico de la empresa.
A su alrededor, un sistema más discreto de Martin Audio, Bowers & Wilkins y Audac proporciona cobertura al bar, los comedores privados, los pasillos, la zona de joyería y la terraza.
El proyecto muestra que la decisión entre integrar o exhibir el equipamiento también forma parte del diseño y que el integrador puede participar en ella junto al interiorista y el equipo de marca desde las primeras fases del proyecto.
Zonas, red y control sencillo
Un espacio de hostelería puede cambiar de uso a lo largo del día: una cena tranquila puede dar paso a una copa, un evento o una sesión de DJ. Esto exige dividir el sistema en zonas y, al mismo tiempo, ofrecer al personal un manejo sencillo que no requiera conocimientos técnicos especializados.
En Selfridges, un sistema Dante permite enrutar el audio entre diferentes zonas. De este modo, la señal procedente de la cabina de DJ del lounge puede reproducirse también en la terraza, mientras que el personal gestiona el volumen y las fuentes desde iPad y paneles de pared.
En Maslow’s, los instructores del gimnasio y del estudio de yoga pueden conectar sus propios dispositivos mediante placas Bluetooth con Dante y regular el volumen desde controles de pared integrados en el sistema Q-SYS.
En Granada Studios, en Manchester, Tateside lleva esta conectividad más allá del audio: las actuaciones del Studio IV se capturan mediante cámaras PTZ y se distribuyen a través de vídeo sobre IP a pantallas situadas en diferentes zonas del edificio, incluidas las habitaciones.
El exterior también forma parte de la experiencia
Terrazas y jardines se han convertido en espacios relevantes para el negocio de la hostelería, pero trasladar la experiencia audiovisual al exterior plantea sus propias exigencias.
El despliegue que Chantry Digital y UNICOL están llevando a los jardines de cerveza de una gran cadena de pubs británica utiliza pantallas de 86 y 98 pulgadas con protección IP67, resistencia antivandálica IK10 y un brillo de 3.000 cd/m² para mantener la visibilidad a plena luz del día. Las pantallas se instalan sobre estructuras de acero inoxidable de aproximadamente 2,5 metros de altura.
Aunque en este caso el protagonista es el vídeo, el proyecto refleja una tendencia similar: tratar las zonas exteriores como una extensión del espacio principal y no como áreas secundarias.
Del audio a una experiencia AV integrada
Esta misma filosofía se extiende a la imagen. En el lobby del Ciel Dubai Marina, una superficie LED de INFiLED de 3,6 × 6,75 m y un pixel pitch de 1,25 mm se adapta a la curvatura de la pared y responde al movimiento y al tacto de los huéspedes.
El mismo soporte puede reconfigurarse para eventos de marca, ampliando sus posibilidades de uso dentro del hotel. Es otro ejemplo de cómo la tecnología audiovisual puede integrarse en la arquitectura y asumir diferentes funciones según las necesidades del espacio.
Claves para proyectos de hospitality y retail
- Entrar pronto: coordinarse con interiorismo, marca y operaciones desde la fase de diseño.
- Modelar antes de instalar: estudiar la cobertura y adaptar el sistema a la arquitectura y al recorrido del cliente.
- Decidir qué se integra y qué se exhibe: el equipamiento también puede formar parte de la estética del espacio.
- Zonificar pensando en los diferentes usos: contemplar desde la actividad diaria hasta eventos y sesiones de DJ.
- Simplificar el control: ofrecer al personal interfaces accesibles, como tabletas y paneles de pared, además de soporte continuado.
- Tratar el exterior como una zona más: seleccionar equipos y soluciones preparados para las condiciones ambientales.
- Medir indicadores de negocio: analizar variables como ventas, permanencia o actividad de eventos para valorar el impacto de la inversión audiovisual.
