Estas unidades permiten una gestión totalmente integrada de vídeo digital, audio y datos
Las nuevas soluciones DIVAR IP all-in-one de Bosch combinan grabación, gestión de vídeo y funcionamiento local, proporcionando así un sistema de grabación por vídeo completo y listo para usar.

Almacenamiento profesional para cualquier sistema de vídeo
Las unidades DIVAR IP all-in-one se suministran con funcionalidad completa con el Bosch Video Management System (BVMS), incluida la Video Streaming Gateway, que les permite integrarse con cámaras de otros fabricantes y con Video Recording Manager (VRM) preinstalado. Por consiguiente, estos dispositivos de almacenamiento IP eliminan la necesidad tanto de un servicio aparte de Network Video Recording (NVR) como de disponer de hardware de almacenamiento, reduciendo así el coste total en hardware.
Los nuevos DIVAR IP all-in-one de Bosch eliminan la necesidad de hardware de almacenamiento o servicio Network Video Recording, ofrecen gestión totalmente integrada de vídeo, audio y datos digitales en una red IP y gestionan grandes volúmenes de datos.
Gestión totalmente integrada de vídeo digital, audio y datos
El Bosch Video Management System (BVMS) preinstalado ofrece una gestión totalmente integrada de vídeo, audio y datos digitales en una red IP. Incluye también funciones básicas como la visualización, la grabación, la reproducción y la exportación, así como funciones de administración de vídeo avanzadas como gestión de alarmas y de eventos o búsquedas científicas para recuperar evidencias de forma rápida y sencilla. Además, cuando se integra con paneles de intrusión de Bosch de las series B y G, también es posible armar y desarmar zonas directamente desde el sistema de gestión de vídeo.
Gestionar grandes volúmenes de datos de manera eficiente
Gracias a su capacidad de equilibrado de carga, el Video Recording Manager (VRM) preinstalado consigue que la gestión de grandes volúmenes de datos sea extremadamente eficiente. Garantiza que los flujos de vídeo grabados se distribuyan uniformemente entre las unidades, minimizando la posibilidad de que se sobrescriban, y observando los plazos de retención. Asimismo, el VRM elimina los cuellos de botella en la red, lo que significa que no hay ningún punto único de fallo que ponga en riesgo la disponibilidad, incluso aunque una parte del sistema deje de funcionar.
