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Gema Traveria, REBUILD, Event Director. Objetivo impulsar un cambio de modelo constructivo del sector de la edificación.

 

A través de la industrialización, la sostenibilidad de los nuevos materiales y la digitalización

 

La edificación afronta el año 2023 en un contexto marcado por la volátil situación económica que se vive a nivel mundial. El entorno inflacionista, la crisis energética o la crisis de abastecimiento son factores que están provocando que la industria se encuentre inmersa en un periodo de inestabilidad y que tenga que estar muy pendiente de la evolución del escenario financiero europeo. En este sentido, el bajo endeudamiento de las familias, la vigorosidad en la creación de empleo, y la alta demanda candente de vivienda están situando a los analistas en claras dificultades para definir lo que ocurrirá en los próximos meses.

 

Sin embargo, el sector, a pesar de las dificultades, tiene una fortaleza que no tuvo en anteriores crisis. Un ejemplo de ello son las cifras que se apuntan en la industria de la edificación, que indican que de cara a 2023 crecerá un 5,5%, unas décimas más que este año (5,2%), y un punto más de lo que estaba previsto en un principio (4,5%), como resultado de los proyectos que no se han acabado de materializar en 2022.


Para que esto ocurra y la construcción esté preparada para sortear los desafíos económicos que vendrán en los próximos meses, debemos tener en cuenta tres pilares clave. Por una parte, la tecnología será una muy buena aliada para optimizar los procesos y economizar los recursos. De acuerdo con la Plataforma Tecnológica Española de Construcción (PTEC), el hecho de incorporar soluciones tecnológicas especializadas en el desarrollo de proyectos puede permitir ahorros en el uso de materiales y en los tiempos de ejecución de las obras, mejorando la productividad hasta un 10% y ahorrando por semana más de 12 horas de trabajo. Asimismo, el uso de herramientas digitales conduce a un trabajo con más precisión y eficiencia, por lo que se reducen los márgenes de error y las posibilidades de fallar, algo que acaba repercutiendo favorablemente en los gastos finales.

 

Industrializar para optimizar procesos

La construcción industrializada es otra tendencia significativa que debemos de considerar para los años futuros. La fabricación en 2D o 3D de un inmueble en un entorno industrial y de forma automatizada permite optimizar los costes, aprovechar al máximo el tiempo de fabricación reduciendo de este modo los plazos de entrega, y construir de una forma más sostenible, disminuyendo la emisión de CO2. Por lo que esta alternativa, se erige como una sólida solución para hacer frente a los desafíos actuales vinculados a la subida de precios o a la crisis climática.

Igualmente, la construcción industrializada abre una nueva ventana para convertir la edificación en un sector más atractivo para el talento. El hecho de que el trabajo se ejecute mayoritariamente en un entorno cerrado y no sea expuesto a factores externos, como el clima, o que se desarrolle siempre en el mismo lugar, con unos horarios más flexibles, facilita que pueda haber más mano de obra dispuesta a vincularse a la construcción. En este sentido, y tal y como se puso de relevo en la gran cumbre tecnológica para los profesionales de la edificación, REBUILD 2022, se requiere cubrir unos 700.000 puestos de trabajo para 2026 con el objetivo de llevar a cabo los proyectos inmobiliarios impulsados por los fondos Next Generation, de manera que hacer seductora esta industria desde el punto de vista laboral es fundamental si se quiere seguir promoviendo su crecimiento.

Sin embargo, a pesar de la situación favorable de la construcción industrializada, como lo demuestra el dato de que en REBUILD se ha triplicado la participación de empresas que ofrecen estas soluciones, la legislación aún no se está diseñando al mismo ritmo que prospera el modelo de negocio. Es necesario y urgente adaptar el marco regulatorio actual al nuevo escenario, y lo primero de todo es la ley hipotecaria, para que las necesidades de financiación de un proceso de construcción industrializada puedan tener un fondo de maniobra vinculado a unas certificaciones mensuales, atendiendo a los trabajos en fábrica.


Transición al alquiler

En los últimos años Europa está viviendo una transición hacia el alquiler, una tendencia que ya ha llegado a la península Ibérica y que se posiciona como una opción a la problemática de la falta de oferta frente a la gran demanda de viviendas. Según algunos de los expertos que han asistido a REBUILD en ediciones anteriores, se prevé que España necesite 80.000 viviendas en 2024 y cerca de medio millón en la próxima década, y para resolver la ecuación, el alquiler puede ser parte de la solución.

Es por este motivo que el mercado de los inmuebles que se dedican exclusivamente al arrendamiento, es decir el “Build to rent”, está ganando peso y se vaticina que de cara a 2023 la tendencia seguirá al alza. A tal respecto, la colaboración público-privada es imprescindible con el propósito de impulsar nuevas promociones dedicadas al alquiler y destinadas, especialmente, a la vivienda social, una parte sustancial de los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) que cada vez se tienen más en cuenta a la hora de llevar a cabo inversiones inmobiliarias.

 

Objetivo 2050

Otra parte de los criterios ESG que está marcando el futuro de la edificación es, sin duda, la del componente medioambiental. El desafío de la sostenibilidad no es una problemática específica del sector de la construcción, aunque su actividad sí tiene un impacto significativo en el futuro del planeta. Y aunque los datos reflejan que los edificios se encuentran entre los actores más contaminantes de los entornos urbanos, la industria se está transformando para convertir su actividad en una mucho más eficiente, respetuosa con el clima e inclusiva con las personas.

A tal respecto, la meta para 2050 es cesar las emisiones netas de gases de efecto invernadero en el marco del Pacto Verde Europeo, de modo que el camino a seguir es impulsar medidas visibles que fomenten la descarbonización del sector a corto plazo. Para ello, están los fondos NextGeneration, que tienen el propósito de acometer una rehabilitación estructural del parque de viviendas español y dotarlo de una mayor eficiencia; y la recuperación de materiales que se erigen como alternativas firmes y sostenibles, como lo es la madera. Según datos de AEDAS Homes, la construcción en madera es beneficiosa a nivel medioambiental porque permite reducir las emisiones de CO2 en un 60%, el consumo de agua en un 20% y los residuos de la construcción en un 17%.

Para dar soluciones a los retos comentados y analizar las megatendencias en las que se encuentra actualmente la edificación, REBUILD 2023 se alza como el foro óptimo donde los grandes expertos, firmas líderes, profesionales y el talento emprendedor se darán cita del 28 al 30 de marzo en IFEMA Madrid con el propósito de dibujar la hoja de ruta del cambio de modelo productivo en la edificación.

Asimismo, la cumbre presentará las últimas innovaciones y soluciones tecnológicas para estimular al sector en la digitalización, la sostenibilidad y la construcción industrializada, tres piedras angulares que, como se ha demostrado, ayudarán a todos los actores de la cadena de valor de la edificación a sobrellevar los desafíos inflacionistas y a adaptarse al contexto actual.

 

REBUILD, que celebrará su sexta edición del 28 al 30 de marzo del 2023 en IFEMA Madrid, una cita que tiene como objetivo impulsar un cambio de modelo constructivo del sector de la edificación a través de la industrialización, la sostenibilidad de los nuevos materiales y la digitalización.

 

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