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Frank Pisano analiza las principales tendencias que marcarán el futuro de la cartelería digital.

 

La cartelería digital vive una etapa de profunda transformación. Frank Pisano, CEO de Bluefin International, analiza el papel de la inteligencia artificial, el retail media, la integración AV/TI y la sostenibilidad, así como los retos y oportunidades que marcarán la evolución del mercado en los próximos años.

 

La industria habla constantemente de inteligencia artificial, retail media y personalización. ¿Qué tecnologías cree que generarán oportunidades de negocio sostenibles en el sector de la cartelería digital durante los próximos tres años y cuáles considera que siguen estando sobrevaloradas?

La inteligencia artificial aportará un valor real al sector de la cartelería digital, aunque probablemente no de la forma en que actualmente se está promocionando. Las oportunidades más sostenibles vendrán de aplicaciones prácticas como la automatización de contenidos, la medición de audiencias, la eficiencia operativa, el mantenimiento predictivo y las herramientas que permitan gestionar grandes redes de pantallas con menos complejidad.

El retail media también representa una oportunidad muy sólida porque vincula directamente la señalización digital con ingresos medibles. Cuando una pantalla pasa a formar parte del ecosistema de la transacción y deja de ser únicamente un canal de comunicación, el modelo de negocio cambia por completo.

Lo que sigo considerando algo sobrevalorado es la idea de que todas las pantallas deban ofrecer experiencias hiperpersonalizadas impulsadas por inteligencia artificial en todo momento. La mayoría de los clientes siguen necesitando fiabilidad, sencillez y contenidos relevantes a gran escala. La tecnología debe resolver un problema operativo real, no limitarse a ofrecer una demostración llamativa.

 

El mercado de la cartelería digital está entrando en una fase de consolidación y de mayor presión competitiva. ¿Cómo está evolucionando la estrategia de su empresa para diferenciarse más allá del hardware o de las plataformas CMS?

El futuro ya no consiste en vender una pantalla o un software por separado, sino en ofrecer una solución completa adaptada al entorno y a la aplicación concreta. Ahí es donde hemos centrado nuestros esfuerzos.

 

En Bluefin, la diferenciación se basa en la flexibilidad y en la colaboración con los clientes. Diseñamos nuestras pantallas en función de sus necesidades, en lugar de obligarlos a adaptarse a un catálogo rígido de productos. Ya se trate de sistemas operativos integrados, formatos personalizados, resistencia para exteriores, funciones táctiles, alimentación mediante PoE, sensores o sistemas específicos de montaje, nos adaptamos a cada proyecto.

 

Otro elemento diferenciador es la integración dentro del ecosistema tecnológico. Los mejores proyectos son aquellos en los que fabricantes de hardware, proveedores de CMS, creadores de contenidos e integradores colaboran desde las primeras fases del desarrollo. Esa cooperación es hoy mucho más importante que cualquier categoría de producto por sí sola.

 

El sector demanda cada vez más integración entre AV, TI, datos y analítica. ¿Cree que el canal de integración está preparado para este nuevo escenario o todavía existe una brecha tecnológica importante?

Sin duda se ha avanzado, aunque todavía existe una brecha. Tradicionalmente, los mundos AV y TI funcionaban de forma independiente y ahora la cartelería digital se sitúa en el punto de encuentro entre ambos.

Los integradores con mayor éxito son aquellos que cuentan con equipos capaces de comprender redes, ciberseguridad, infraestructuras cloud, análisis de datos y experiencia de usuario, además de la instalación del hardware. Los proyectos son cada vez más sofisticados porque los clientes esperan que la señalización digital se integre en ecosistemas operativos mucho más amplios.

La buena noticia es que el sector está adaptándose rápidamente. Los profesionales más jóvenes ya tienen una visión mucho más global de la tecnología. No obstante, todavía existe una curva de aprendizaje importante en aspectos como la ciberseguridad, la propiedad de los datos y la gestión de los sistemas a largo plazo.

 

La sostenibilidad ya no se limita al consumo energético. ¿Cómo influye actualmente en sus decisiones de diseño, fabricación, mantenimiento y ciclo de vida de las instalaciones?

Hoy la sostenibilidad tiene mucho que ver con la durabilidad y la eficiencia. El producto más sostenible suele ser aquel que no necesita sustituirse al cabo de dos años.

Nuestra visión de la sostenibilidad se basa en la fiabilidad, la facilidad de mantenimiento y la flexibilidad. Utilizamos componentes de calidad profesional, piezas reemplazables, sistemas integrados que reducen los puntos de fallo y productos concebidos para ofrecer una larga vida útil.

También observamos que los clientes analizan cada vez más el coste total del ciclo de vida: transporte, tiempo de instalación, mantenimiento, gestión remota y consumo energético. Incluso aspectos como los sistemas operativos integrados o las instalaciones mediante un único cable contribuyen a la sostenibilidad porque simplifican el despliegue y reducen la infraestructura necesaria.

 

Los usuarios finales demandan experiencias cada vez más inmersivas y dinámicas, pero al mismo tiempo exigen simplicidad operativa. ¿Cómo se equilibran hoy creatividad, automatización y facilidad de gestión en los proyectos de cartelería digital?

Ese equilibrio representa uno de los mayores retos del sector en la actualidad. Todo el mundo quiere experiencias inmersivas, pero nadie desea sistemas complejos que requieran una gestión constante.

 

La clave está en diseñar una tecnología que desaparezca dentro de la propia experiencia. Cuando todo funciona correctamente, hardware, software y automatización trabajan de forma transparente para que el usuario final se centre en el resultado y no en la infraestructura. También estamos observando una creciente demanda de formatos de pantalla poco convencionales que permitan combinar la comunicación digital con la integración arquitectónica y la estética del espacio. Las plataformas que mejor están funcionando son aquellas que combinan gestión centralizada, monitorización remota, automatización y distribución flexible de contenidos, sin limitar la creatividad. La simplicidad en la parte técnica es precisamente lo que hace posibles experiencias mucho más ambiciosas para el público.

 

El retail media y el DOOH convergen cada vez más con la cartelería digital tradicional. ¿Qué oportunidades reales surgen de esta convergencia y qué papel desempeñarán los fabricantes y las plataformas tecnológicas?

Esta convergencia genera enormes oportunidades porque la cartelería digital está convirtiéndose al mismo tiempo en una herramienta operativa y en un activo capaz de generar ingresos. Comercios, centros de transporte, hoteles y muchos otros entornos ya reconocen el valor estratégico de controlar sus espacios digitales.

El reto consistirá en desarrollar infraestructuras capaces de combinar branding y monetización sin perjudicar la experiencia del usuario. Para ello será imprescindible que los fabricantes ofrezcan soluciones flexibles y que las plataformas tecnológicas apuesten por ecosistemas abiertos.

Los fabricantes desempeñarán un papel clave desarrollando pantallas optimizadas para distintos entornos: alto brillo, resistencia, integración con sistemas analíticos, funciones táctiles, sensores, aplicaciones para exteriores y sistemas operativos flexibles. Por su parte, las plataformas tecnológicas serán cada vez más el elemento que conecte contenidos, analítica, publicidad y datos operativos.

 

Si tuviera que definir cómo será una plataforma de cartelería digital realmente competitiva en 2030, ¿qué capacidades considera imprescindibles ya desde hoy?

Las plataformas que triunfen en 2030 serán abiertas, flexibles, inteligentes y fáciles de gestionar a gran escala. Los clientes ya no buscan productos aislados, sino ecosistemas capaces de integrarse de forma natural en sus operaciones.

 

Entre las capacidades imprescindibles desde hoy destacaría la gestión remota de dispositivos, una sólida seguridad, sistemas operativos flexibles, integración de datos, analítica, automatización e interoperabilidad entre plataformas de hardware y software.

 

También considero que la capacidad de adaptación será determinante. El ritmo de evolución tecnológica continúa acelerándose y los clientes quieren inversiones que puedan evolucionar con el tiempo. Las empresas que tendrán éxito serán aquellas capaces de mantener la suficiente flexibilidad para adaptarse a nuevos entornos, ecosistemas de software y expectativas de los usuarios sin obligar a sus clientes a empezar de cero cada pocos años.

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